7 de septiembre de 2008

"Memorias del guerrillero con dos cabezas" (1): Sobre el cráneo de Diego Velázquez


¿Qué haría un británico si se enterara de que al día siguiente van a derribar la iglesia que alberga la tumba de William Shakespeare? ¿Y un francés si le dijeran que mañana arrumbarán el mausoleo de Napoleón?
¿Qué haría un joven pintor español en 1809 si le dijeran que José Bonaparte va a derribar la iglesia que contiene el sepulcro del genial Diego Velázquez?

Esta pregunta se la plantea Leandro Honrubia, el protagonista de mi nueva novela, Memorias del guerrillero con dos cabezas.


Leandro Honrubia es un joven mestizo español de la Nueva España (México), recién llegado a la metrópoli con intención de perfeccionarse como pintor al lado de Goya y que ha tenido la suerte de conocer a la flor y nata de la sociedad madrileña gracias a Antonio Alcala-Galiano, con el que compartió la diligencia que los trajo desde Cádiz. Además, está enamorado de la más bella actriz de la Corte y ella le corresponde.
Para Leandro la repuesta a esa pregunta inicial es sencilla: debe rescatar los restos de Valázquez para que no se pierdan. Su error es matar a un soldado francés en el intento...
Tiene que escapar pero solo puede salvar el cráneo del pintor sevillano. Debe renunciar a su aprendizaje en el taller del genio de Fuendetodos, a sus amigos y a su amada.
La fuga se convierte en una peripecia que lo lleva a incorporarse a la guerrilla navarra, donde se convierte en uno de los principales líderes guerrilleros al lado del mítico Xavier Mina. El guerrillero con dos cabezas le llaman sus compañeros porque siempre viaja con el cráneo del pintor en la mochila.
Sin embargo, no puede soportar la separación de su amada, la joven actriz Azucena Armendáriz.
La ocasión para el reencuentro les llegará cuando la compañía de teatro de la que Azucena es actriz principal actúa en Pamplona, ocupada por los franceses...

Años después, en 1862, un ya anciano Leandro, héroe de la independencia de México, escribe sus Memorias y se plantea devolver a España la reliquia del pintor. Para ello cuenta con la colaboración de su viejo amigo Antonio Alcalá-Galiano y del influyente escritor madrileño Ramón Mesonero Romanos. Pero para entregar la cabeza de Velázquez impone una condición...

2 comentarios:

  1. Anónimo23:42

    ESCELENTE NOVELA,Y UN BUEN RETRATO SOBRE LA GUERRILLA EN NAVARRA,ACIERTO EN LA MEZCLA HE INTRIGAS DE ESA ESPAÑA DEL 1808 Y TODOS SUS SUCESOS.

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  2. Muchas gracias. te animo a seguirme en mi nueva página web www.franciscogalvan.es

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