28 de abril de 2010

El tesoro de Vulturia


Está a punto de llegar a las librerías mi última novela, El tesoro de Vulturia (Editorial Algaida), ganadora de la IV edición del Premio Ateneo de Sevilla de Novela Histórica, y esta es la portada que se ha elegido para ella.
En El tesoro de Vulturia cuento la historia de Tarbalés, nieto de Atax, el último rey alano, que trata de averiguar los extraños tatuajes que, a punta de cuchillo, le hizo su padre en el brazo cuando todavía era muy niño. El rastro de tan enigmáticas marcas conduce a Tarbalés, después de un periplo por varias ciudades del Mediterráneo, hasta Hispania, donde conoce a Wulfric, el mítico guerrero visigodo que gobierna Segovia y sus alrededores.
El príncipe alano deberá sortear a sus numerosos enemigos, entre ellos a los enviados de Genserico, el monarca vándalo que reina en el norte de África desde su corte de Cartago y al que Tarbalés aspira a derrocar algún día para vengar la muerte de su padre.
La novela tiene una trama compleja ya que al tiempo que se relatan las aventuras de Tarbalés, conocemos las pesquisas que inicia Wulfric para averiguar quién está matando sistemáticamente a los leprosos que viven en la inquietante ciudad de Vulturia.
Por su parte, la esposa de Wulfic, la bella hispanoromana Silvia Valentina, que se halla encinta, ha comenzado a aprender los extraordinarios poderes ocultos de la Naturaleza a través de las enseñanzas del viejo Boseildún, el último sacerdote de la arcaica religión de lo arévacos, uno de los pueblos prerromanos que habitan la meseta norte de Iberia.
En futuras entradas comentaré más cosas de la novela y de la época en que trascurre, el oscuro y azaroso siglo V, tan desconocido para los historiadores.
Aquí, el primer capítulo.

21 de abril de 2010

Alfonso Martín Burguillo, pintor


Alfonso Martín Burguillo es un pintor excelente. Un artista, diría yo; pero a él no le gusta ese apelativo. Prefiere considerarse un artesano, un profesional que se desempeña bien con los pinceles después de años de practicar el oficio y de depurar la técnica.
Su pintura me impactó al verla por primera vez. Le dije que podía definirse como hiperrealismo consumista y no le pareció descabellado. Creo incluso que le gustó.
Conocí a Alfonso hace más de treinta años, cuando ambos coincidimos en lo que llamábamos el Ateneo Libertario de San José Obrero, en Carabanchel. Algo pretencioso eso de Ateneo y mucho más lo de Libertario. En realidad era una excusa para pasarlo bien con los amigos. Frisábamos la veintena, quizá alguno más. Por aquel entonces yo estudiaba mi carrera de Periodismo ( y la terminaba) y Alfonso trabajaba en una empresa inmobiliaria, aunque ya le tiraba la pintura.
Por razones que desconozco o que no soy capaz de recordar, un día el Ateneo se desolvió y cada cual se fue por su lado. Eso ocurrió hacia el año 1982 poco más o menos. No volví a saber nada de Alfonso ni de ninguno de aquellos compañeros que formábamos tan heterogénea pandilla de iluminados.
Hasta hace unas semanas, en que tuve noticias de Alfonso de nuevo. Treinta años después y fue por el Tuenti. Pero no porque nos encontráramos nosotros directamente (yo no tengo Tuenti), sino que fueron nuestros hijos los que hilaron la casualidad. Una amiga del hijo de Alfonso es vecina de un amigo de mi hija. Algo complicado, sí. El caso es que el hijo de Alfonso le envió a mi hija una vieja foto y un texto: “Mi padre conoce a tu padre”.
La impresión que recibí cuando mi hija me enseñó la foto fue tremenda. Allí estaba yo, con treinta años menos, haciendo un escorzo para salir en la instantánea, cuyo protagonista absoluto era Alfonso, en primer plano. Reconocí a todos los que allí figuraban. En realidad yo tengo otras fotos de ese mismo día.
El caso es que después de intercambiar algunos correos electrónicos, decidimos quedar un sábado por la tarde. Alfonso está igual que entonces, solo que con canas y barba. Yo estoy hecho un desastre. No hay más que verme.

 (yo soy el rubio de la izquierda que se agacha para salir en la foto)

Quedamos a las siete de la tarde. Hablamos, hablamos y hablamos de todo durante nueve horas.  Hasta las cuatro de la madrugada. Como si no hubiera pasado el tiempo. Tuvimos tiempo de comer y beber en los míticos Minutejos, el bar Viñas (qué navajas, Dios) y el Mirador de San Isidro (gallinejas y casquería varia). Pero sobre todo, nos contamos nuestras vidas y recordamos los viejos tiempos. Me explicó lo que ha sido de algunos de aquellos amigos del ateneo que, como él, continúan viviendo en el barrio de San José Obrero. Alguno hasta ya se prejubiló. Qué envidia.
Alfonso es un pintor excelente y un magnífico fotógrafo. Ha montado muchas exposiciones y vendido muchos cuadros, lo que le permite vivir de su pasión (la inmobiliaria la dejó en los años ochenta). Actualmente prepara una nueva exposición, a marchas forzadas, para el mes de junio, en Madrid. Ya informaré del día para el que quiera ir a verla. Merecerá la pena porque sus pinturas son propias de un artista, aunque a él no le guste que se lo digan.


Otra foto de los ateneístas. Yo soy el de la camiseta de rayas azules y blancas. La chica guapísima que está abajo, sentada en el extremo derecho, hoy es mi mujer. Alfonso no está. Supongo que fue él quien tiró la foto. 


Y aquí os dejo algunas pinturas al óleo de Alfonso, similares a las que expondrá en junio:



El que quiera ver más que visite su flickr, aquí, o, por supuesto, en san Google.

13 de abril de 2010

Kick Out


Me los descubrió mi hija. Al principio, conociéndola, supuse que se trataría de algún grupo punky, de esos de sonido estridente y difíciles de soportar por unos oído delicados como los míos. Me regaló un disco para que lo llevara en el coche y le dijera qué me parecía. "Creo que te van a gustar", me dijo.
El caso es que acepté el CD, como es natural, y lo puse en el coche una mañana, para escucharlo mientras iba al trabajo.
Y me sorpendió. No era lo que me esperaba. Suenan muy bien y mis oídos lo soportan. Escuché el CD durante todo el viaje y también a la vuelta. Siempre lo llevo en el coche y lo pongo de vez en cuando.
Ellos se autocalifican como músicos de punk-rock. Son los Kick Out. Yo les encuentro mucho de ambas cosas, pero sobre todo de rock, e incluso alguna canción me ha hecho rememorar a los Rolling Stones (You stole my soul). Así, como suena. También reivindican ritmos surferos y souleros. Lo mejor es escuharlos.
Actúan el próximo día 15 de abril en la sala Ritmo y Compás junto a Street dogs y The Pennycocks. Allí presentarán su nuevo LP, el segundo: Here we go again.
Como no son fanáticos de la SGAE, su disco puede bajarse gratis de su página web o, si se prefiere, escucharse on line. A mi me encanta la citada You stole my soul.
Solo me resta por decir que las fotos del cuadernillo del CD son de Esther Galván, mi hija.
Aquí os dejo un tema antiguo de ellos que está en el Goear.com. No es el que más me gusta ni el que mejor se oye pero me apetecía poner este cachivache aquí.Lo mejor para oírlos es ir a su web o bajarse el LP.
Que os guste.


6 de abril de 2010

Cabanyal



En contra de lo que es habitual, en este breve comentario no diré lo que pienso. Si lo hiciera podría incurrir en injurias. No tengo pruebas que avalen mis sospechas. Al mo poder demostrarlas, callaré lo que me ronda la cabeza.Que por otra parte no creo que sean muy descabelladas ni muy diferentes de las que pueden tener muchas otras personas.
Hoy la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha comenzado a derribar edificios en el barrio del Cabanyal. Poco le importan las resoluciones del gobierno de España, que había ordenado no expoliar la zona que está considerada Bien de Interés Cultural (BIC) y que es el único barrio marinero que queda dentro de una gran metrópoli mediterránea.
Valencia es uno de los focos del caso Gürtel, del que a partir de hoy iremos conociendo todos los recovecos ya que se ha levantado el secreto del sumario.
Rita Barberá, salvo su tangencial aparición con los bolsos de Louis Vuitton que le regaló El Bigotes, los trajes y las anchoas, no aparece relacionada con Gurtel, que se perfila ya como el mayor caso de corrupción política de la historia de España y que se caracteriza fundamentalmente por el cobro de comisiones y la organización de eventos sobrevalorados para arramblar con una parte del dinero de los españoles.
¿Qué interés tiene Barberá en empecinarse en el derribo del Cabanyal para prologar hasta el mar una avenida en la que sin duda se invertirá mucho dinero y se construirán muchos edificios nuevos y generará grandes plusvalías?
Yo no lo sé. Algunas ideas me rondan la cabeza, pero no las expondré aquí.
Ayer el portavoz parlamentario socialista, Ángel Luna, según el diario Levante, comparaba a Jaume Matas con el presidente valenciano, Francisco Camps, al denunciar que, frente a la desviación de Palma Arena (que pasó de un presupuesto de 45 millones a costar 110, un 145% más), el gasto en la Ciutat de les Arts i de les Ciències de Valencia se ha disparado un 270%. Según Luna, tres de los elementos de Cacsa (l'Oceanogràfic, el Palau de les Arts y el equipamiento escénico) pasaron de una estimación inicial de 151 millones a 566.
¿Qué tienen estas obras cuyos precios se disparan? ¿Hay relación entre el Palma Arena y la Ciutat de les Arts i de les Ciencies, como argumenta Luna? ¿Valencia es especial?
Yo no lo sé. Algunas ideas me rondan la cabeza pero no las expondré aquí.

Pero aquí huele muy mal y la policía, los jueces y el PP deberían mirar dónde tienen las manos los comisionistas


Lo único cierto es que el patrimonio español, y el valenciano en particular, está en peligro de muerte por la acción de unas excavadoras enviadas por una alcaldesa que usa bolsos de Vuitón. Y la ciudadanía lucha contra ese expolio, contra las excavadoras, contra los políticos irresponsables y contra la Policía Nacional que protege semejante dislate. Casi contra todos. Por cierto, ¿qué hace la Policía del señor Rubalcaba protegiendo unos derribos que van en contra de las resoluciones dictadas por el Gobierno en el que ocupa el cargo de ministro del Interior?
No me sustraigo, sin embargo, a recoger lo que dicen los medios de comunicación sobre estos asuntos:

Barberá derriba casas en El Cabanyal ante la oposición de los vecinos

Rita Barberá desafía al Gobierno y reinicia los derribos en El Cabanyal 

El expolio de El Cabanyal, por dentro

Barberá: con Salvem el Cabanyal no voy a ninguna parte porque me han agredido 

'El Bigotes' afirma que hizo regalos a Barberá

Rita niega haber recibido regalos de Álvaro Pérez

Canal 9 pagó 100.000 euros a una firma que dio comisiones a Gürtel

La red Gürtel se embolsó un millón de euros en comisiones por la visita del Papa

Garzón sostiene que el PP de Valencia pudo recibir 420.000 euros en concepto de comisiones de Correa

La Policía apunta que la trama Gürtel financió al PP de Valencia con dinero negro

 

 (La fotografía está tomada de El País digital de hoy)



A continuación amplío este post con la incorporación de un reportaje de la televisión alemana sobre el Cabanyal (la salvajada traspasa fronteras) de cuya existencia me ha alertado dezaragoza -que vive en Alemania- en uno de sus comentarios. Es una explicación clara y contundente de lo que está sucediendo en el Valencia. Está visto que no hay como mirar las cosas desde fuera para evitar que los árboles te impidan ver el bosque. Son cinco minutos que resumen la situación de forma clara y concisa. Gracias, maño.

(Recomiendo hacer doble click en el vídeo para verlo directamente en Youtube porque en mi blog, por razones que no alcanzo a compreder, no cabe completo el marco de la imagen) 



CINCO PUÑALADAS Y UN DISPARO

¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Bang! ¡Zas! Expiró aferrado al policía, pensando en sus hijas. No pudo soportar que lo multara por...