24 de julio de 2012

España, en almoneda

No pararán hasta vaciar el Estado de todo aquello que les sea aprovechable. De nada sirven las políticas tradicionales para evitarlo porque ese es el medio en el que se mueven los especuladores. Viven en ese magma como pez en el agua.
Hasta que el Estado no se quede en el cascarón, como el caparazón de un molusco muerto, no se detendrán. Los vampiros de la especulación internacional, los fondos de inversión (hedge funds) que manejan cantidades ingentes de dinero, varias veces superiores a los Presupuestos Generales del Estado español, saben que España esconde mucha sustancia que sorber, es decir, mucho sector público que captar para la especulación privada: la sanidad, las pensiones, la educación, los transportes, el agua, las costas urbanizables, el juego, los astilleros, las fábricas de armas...
La intervención de España, como antes le sucedió a Grecia, Irlanda y Portugal, supondrá la venta a un precio irrisorio de todos estos sectores públicos para obtener liquidez. España se pondrá en almoneda y los especuladores internacionales se harán con todo. Lo que quede del estado del bienestar estará entonces finiquitado.
Sin sector público, con el Estado convertido en un puro cascarón vacío e inerte, carente de poder y de funciones, las autoridades de turno se verán incapaces de realizar políticas sociales, de hacer frente al ultracapitalismo rampante. Habrán vencido con la connivencia criminal de las autoridades comunitarias y de cada país.
Y después vendrán los demás países del euro, sin excepción. Incluida Alemania. Tarea de amplio recorrido, sí, pero rentable para los especuladores.


20 de julio de 2012

Una profesión indigna



Golpean a quienes los defienden,
protegen a quienes los golpean.
No hay profesiones indignas,
hay indignos en las profesiones.

Camorristas camuflados,
psicópatas acomplejados.
Perros de presa
al servicio de filonazis.

No hay profesiones indignas,
hay seres indecentes y cobardes.
Tipos frustrados en la vida
que esconden su patología
tras el uniforme y el casco.


Agreden a quienes luchan
por sus derechos ciudadanos.
Defienden los privilegios
de la casta podrida
que los humilla como a los demás,
con la sensibilidad social
de un piojo.



Son ellos los que convierten la profesión de policía antidisturbios en la más indecente sobre la faz de la Tierra y denigran el trabajo de los compañeros que luchan, de forma sorda la mayoría de las veces, por los derechos de los ciudadanos.

Recomiendo la lectura de este artículo de Asueldodemoscu.net,, donde el autor hace un análisis acertado y ecuánime del papel que deben tener los antidisturbios en momentos como el que vivimos.

La Ilustración pertenece a Altais

14 de julio de 2012

La estampa de un valiente


Quizá le han recortado la pensión. Probablemente tendrá que pagar más por sus medicamentos de enferma crónica. Lo mismo es una viuda que está a punto de ser desahuciada del piso en el que vive desde hace más de cincuenta años. O quizá no, simplemente tenga unas preferentes mal colocadas en Bankia que ahora no puede retirar. ¿Le habrán cerrado el polideportivo donde hacía rehabilitación o habrá tenido que prescindir del profesional que iba a su casa un par de horas diarias para asistirla de esas hernias que le impiden dormir?
Está claro que aprovechó la manifestación para ir a la compra. El silbato que lleva al cuello es un arma peligrosa que tomó al salir de casa, no se lleva por casualidad: había ánimo de alborotar.
Quizá llamó cabrones a esos tipos de azul que aporrean a la gente sin piedad, o tal vez le silbó al oído al gañán de casco. ¿Sería una patada de Kung -Fu en plena visera?

El antidisturbios (sin placa que lo identifique) la sujeta impertérrito. Probablemente piensa a ver si esta vieja bruja se cansa ya de resistirse y puedo llevarla al furgón con discreción, que tengo un fotógrafo detrás.
En cualquier caso, no parece que la esté ayudando a cruzar la calle, aunque probablemente eso sea lo que le diga a sus hijos (si los tiene) cuando le pregunten por la foto que una mano anónima habrá colgado en el portal de casa, junto a los buzones. ¿Papá, ese eres tú? ¿Por qué agarrabas a esa señora? ¿Estaba robando en el supermercado?
Me gustaría saber qué explicación da el amantisimo padre.

También me gustaría saber qué les dicen los mandos en los cuarteles a estos bolos gigantes acorazados. ¿Les hablarán de la peligrosidad de las viejas ensilbatadas? ¿Les pondrán vídeos de la Solución Final, de la eugenesia nazi, de la perversión del alborotador comunista?
Me gustaría saber de qué hablan con sus amigos estos tipos cuando están fuera de servicio, qué les dicen a sus esposas e hijos cuando se van por la mañana a trabajar...
Y qué les responderán sus parejas: Hoy no pegues muy fuerte, cariño, pero sé muy cuidadoso, sobre todo con las ancianas, que hay muchas que son verdaderas arpías... 
Probablemente más de una amante esposa, cuando el incomprendido defensor de la ley llegue a su casa y le cuente las hazañas del día, le responda: ¡Qué se jodan!, porque de todo se aprende y todo se pega, especialmente lo que hacen nuestros ídolos en la televisión o en la cámara de diputados.

(La foto pertenece aha sido tomada de El País)

13 de julio de 2012

Diario de Jürgen Toepfer: resistencia





A veces, por la fortaleza del enemigo, es imposible ganarle de forma rápida y fulminante. Entonces conviene hostigarlo sin parar, aquí y allá, unas veces con contundencia y otras con resistencia pasiva, aunque siempre tratando de eludir la mordedura de sus perros de presa.





Jürgen Toepfer
Mercenario en la R.D. del Congo


La foto es de la página Havanaluanda

9 de julio de 2012

Diario de Jürgen Toepfer: estrategias




No siempre hace falta una muchedumbre indignada para torcer el brazo de los poderosos. En ocasiones basta con un pequeño grupo de combatientes decididos, adiestrados y pertinaces que sabe que cuenta con el apoyo de los demás. 



Jürgen Toepfer
Mercenario en la R.D. del Congo

MAIKO

Una maiko, aprendiz de geisha, en plena danza. Kioto (Japón) 2016