El rebaño trota feliz y manso
hacia el degolladero.
El pastor lo arrea
y los perros ladran
a las ovejas negras.
No hay vida fuera del redil.
Al menos eso dice el oráculo.
Sin duda, Atila, aquí hay unanimidad, como en el Tribunal Supremo contra Garzón. Cuando yo era el mejor jugador del mundo de mus (lo sigo siendo pero estoy retirado) teníamos una frase para denigrar a nuestros oponentes cuando los ganábamos con facilidad: "Estos pollos bien se pelan". Creo que algo parecido dicen los PPOE de los españoles.
(continuación de Matar a la bestia) En la comisaría le dieron una paliza y lo humillaron. Querían saber quiénes eran sus cómplices. De nada le sirvió explicarles que era un parado enfermo de cáncer de páncreas al que iban a desahuciar la semana siguiente. No lo creyeron hasta que tuvieron en la mano la información del INEM, del banco y de la Seguridad Social. Era cierto. Le habían diagnosticado un cáncer de páncreas el año anterior y debido a las continuas inasistencias al trabajo, había sido despedido de la multinacional en la que trabajaba. No pudo hacer frente a la hipoteca y el banco ya le había anunciado el desahucio. Para colmo, el oncólogo le comunicó, con gran pesar, que su cáncer era difícil y que a la Seguridad Social no le merecía la pena prescribirle el carísimo tratamiento que necesitaba para alargarle la vida unos meses. Aunque si quería podía pagárselo de su bolsillo…
Nadie sabía explicar, años después, cómo había sucedido todo aquello, unos hechos que cambiaron el rumbo del país de repente y de forma tan brusca. Era indudable que el cambio había sido bueno, que todos vivían mejor ahora, pero los historiadores, los politólogos, los sociólogos y hasta los psiquiatras seguían buscando una explicación desde entonces.
Dudó un instante antes de disparar, es cierto. Ahora, varios meses después de aquello, tenía que reconocerlo. Pero fueron solo unas décimas de segundo. Pensaba que estaba completamente mentalizado para cumplir con esa misión que él mismo se había encomendado pero en el último momento la duda estuvo a punto de echarlo a perder. Ahora se deleitaba al pensar en esa duda pues, probablemente, sirvió para que el presidente fuera más consciente de que iba a morir. De haber apretado el gatillo cuando debía seguramente el presidente hubiera partido hacia el otro mundo casi sin darse cuenta. Sus compañeros lo felicitaban por ello.
Y, en el redil, muerte. Además, está la lana.
ResponderEliminarEstupendo dibujo también.
La lana y la carne, vecino.
EliminarNada que no esté consensuado por las dos facciones del PPOE...ejem...quiero decir...ehhh...por pastores, esquiladores...y matarifes
ResponderEliminarSin duda, Atila, aquí hay unanimidad, como en el Tribunal Supremo contra Garzón. Cuando yo era el mejor jugador del mundo de mus (lo sigo siendo pero estoy retirado) teníamos una frase para denigrar a nuestros oponentes cuando los ganábamos con facilidad: "Estos pollos bien se pelan". Creo que algo parecido dicen los PPOE de los españoles.
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