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"¿Está ocupada esta silla?", de Max Lemcke



La crisis agudiza el ingenio y muchas de las ideas que surgen impulsadas por la necesidad cuajan y se convierten en brillantes negocios. Quizá el microteatro no naciera de la crisis, pero en España ha tenido un auge enorme gracias a ella.
Uno de los locales más destacados de Madrid es Microteatro por Dinero (teatropordinero.com), en la calle Loreto y Chicote, 9, con precios de cuatro euros por representanción. Asequible a todos los bolsillos.

Estas obras se escenifican en unas habitaciones estrechas y alargadas que más parecen el dormitorio de un submarino, tan pequeñas que el aforo está limitado a quince personas. Pero lo que tiene de incomódo lo gana en proximidad a los actores, que están al alcance de la mano. Los días de función se representa hasta cuatro veces cada obra lo que permite verlas todas mientras te tomas unas copas.
Me pasé por allí el pasado miércoles y entre otras asistí al estreno de ¿Está ocupada esta silla?, del director de cine Max Lemcke. Una obra deliciosa, muy ágil y entretenida sobre las relaciones de pareja, en la que en quince minutos se demuestra aquello de que si se quiere se puede.
Un buen texto, un gran director (autor de los filmes Casual Day y Cinco metros cuadrados) y dos magníficos actores que bordan sus personajes, Cecilia Gessa y Ricardo Dávila.
La obra se representa los miércoles y los jueves a partir de las 23.30 horas.
Un buen plan para pasar un rato divertido, tomando una copa en pleno centro de Madrid y disfrutando de puro teatro y de grandes profesionales.

Comentarios

  1. Carallu!!... yo esos días y a esa hora estoy en pijamica pegao al brasero!!!

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  2. Pues ten cuidado no te intoxiques con las emanaciones...

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  3. Qué cosas. Teatro en pildoritas, pero si son buenas... Tomo nota.

    Se me ocurre que algunas fórmulas están volviendo por extraños caminos: el bululú, el ñaque... De las plazas de los pueblos a los garitos. Ello no es malo, aunque diga mucho de la situación por la que está pasando la profesión.

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    Respuestas
    1. La situación es precaria para todos, pero no lo llamaría teatro basura. Al contrario, tiene mucho mérito, tanto de los autores de estas obras como de los actores. Muy recomendable, vecino.

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    2. No lo llamo 'teatro basura', hombre; no, al menos, sin haberlo probado. Según entiendo, podría llamársele 'teatro pobre' o, incluso, 'popular'. Supondría una vuelta a las raíces del teatro por causas económicas.

      Si yo rechazara esto, estaría rechazando, yo que sé, no solo a Grotowski, que estaba, en buena medida, en la base de lo que hacían las compañías del llamado 'teatro independiente' en los 70, sino también muchos montajes de Dario Fo y Franca Rame, por ejemplo.

      Comprendo que se trata de algo muy distinto a lo que, con todos mis respetos, se hace en el Club de la Comedia.

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    3. Ya, hombre, ya sé que no los has llamado así ni por aproximación, he sido yo que me he adelantado. Que sea de corta duración ni le quita ni le pone calidad. Por esa regla de tres serían basura los relatos cortos de grandes escritores, como Borges, por citar al de siempre.

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  4. Me gustaría poder verlo. Pero me cae muy lejos...
    Saludos.

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    1. Solo tienes que venirte para Madrid, aunque seguro que tienes microteatro cerca de tu casa.

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