6 de noviembre de 2011

Cuarenta millones de moscas


Cuarenta millones de moscas
se alimentaban en una gran bosta de vaca.
Pero el pertinaz viento, que soplaba desde lo oculto,
la iba secando poco a poco privándolas
del necesario pienso de subsistencia.
Hasta que un día el viento se ofreció,
generoso y paternal, a trasladarlas en sus brazos:
"Dejáos arrastrar por mi soplo
y os depositaré en aquel dulce panal".
Las moscas, deslumbradas por el regalo,
se dejaron arrastrar hasta la miel
y allí murieron todas, pegajosas las alas,
atoradas las patas y empachadas las trompas.

Esto les pasó por pasarse el día viendo Telecinco 
en lugar de leer  fábulas clásicas.



2 comentarios:

  1. No hay como leer para aprender y tener conciencia crítica. Yo por suerte no soy una mosca, soy un zánganos :-P
    Salu2

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