Ir al contenido principal

Mañas vuelve con el Kronen


José Ángel Mañas vuelve al mundo Kronen y eso siempre es una buena noticia. Más si regresa con una magnífica novela: La Pella. El mundo Kronen (o mundo Mañas) se extiende como una telaraña, con nuevos personajes y nuevas situaciones. Amenaza con atraparnos a todos en sus redes. Yo ya lo estoy. Además, igual que en su explosivo debut, aborda asuntos como el consumo de drogas y la amistad, temas comunes a mi Sangre de Caballo. Los personajes de Mañas se mueven al borde de ese agujero negro que es la drogodependencia, mientras que los míos llevan años sumidos en él.

Enhorabuena, Jose, por tu novela y no esperes tanto tiempo para ofrecernos la siguiente (el final de La Pella está abierto a una segunda parte)

Comentarios

Entradas populares de este blog

MATAR A LA BESTIA (2)

(continuación de Matar a la bestia) En la comisaría le dieron una paliza y lo humillaron. Querían saber quiénes eran sus cómplices. De nada le sirvió explicarles que era un parado enfermo de cáncer de páncreas al que iban a desahuciar la semana siguiente. No lo creyeron hasta que tuvieron en la mano la información del INEM, del banco y de la Seguridad Social. Era cierto. Le habían diagnosticado un cáncer de páncreas el año anterior y debido a las continuas inasistencias al trabajo, había sido despedido de la multinacional en la que trabajaba.  No pudo hacer frente a la hipoteca y el banco ya le había anunciado el desahucio. Para colmo, el oncólogo le comunicó, con gran pesar, que su cáncer era difícil y que a la Seguridad Social no le merecía la pena prescribirle el carísimo tratamiento que necesitaba para alargarle la vida unos meses. Aunque si quería podía pagárselo de su bolsillo…

EL DÍA DE LA VICTORIA

Nadie sabía explicar, años después, cómo había sucedido todo aquello, unos hechos que cambiaron el rumbo del país de repente y de forma tan brusca. Era indudable que el cambio había sido bueno, que todos vivían mejor ahora, pero los historiadores, los politólogos, los sociólogos y hasta los psiquiatras seguían buscando una explicación desde entonces.

MATAR A LA BESTIA (1)

Dudó un instante antes de disparar, es cierto. Ahora, varios meses después de aquello, tenía que reconocerlo. Pero fueron solo unas décimas de segundo. Pensaba que estaba completamente mentalizado para cumplir con esa misión que él mismo se había encomendado pero en el último momento la duda estuvo a punto de echarlo a perder. Ahora se deleitaba al pensar en esa duda pues, probablemente, sirvió para que el presidente fuera más consciente de que iba a morir. De haber apretado el gatillo cuando debía seguramente el presidente hubiera partido hacia el otro mundo casi sin darse cuenta. Sus compañeros lo felicitaban por ello.