He pasado un fin de semana de lujo en Sevilla , adonde acudí para recoger el IV Premio Ateneo de Sevilla de Novela Histórica , que gané con El tesoro de Vulturia . Fui el viernes por la tarde y regresé el domingo por la noche. Tuve tiempo para todo. Firmé en varias casetas de la Feria del Libro, instalada en la plaza Nueva , recogí el premio de manos del presidente del Ateneo sevillano y aún me sobró para disfrutar de la ciudad, pasear en compañía de mi mujer y degustar las famosas tapas de los bares y tascas. Se llevaron la palma los caracoles de los garitos de la plaza de la Alfalfa , muy recomendables, aunque resulta dificil hacerse con una mesa en la terracita, a la sombra. (En la terraza del bar Gran Tino) La entrega del premio fue el domingo, en la pérgola de la feria, en una tarde en la que el verano acabó de explotar definitivamente. Allí, a la sombra de los toldos, el presidente del Ateneo de Sevilla, Alberto Máximo Pérez Calero , el editor de Algaida, Miguel Ángel Ma...