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Mostrando las entradas etiquetadas como huelga

Prevaricar con servicios mínimos

Parece que algunas autoridades no se enteran o, lo que es más probable, que no quieren enterarse. Reinciden en poner servicios mínimos abusivos cuando afrontan una huelga de transportes. Hoy tenemos una y los servicios mínimos se sitúan en el 73 por ciento . Los sindicatos recuren y mucho tiempo después, gracias a la celeridad de esta Justicia de cachondeo que tenemos en España, los tribunales les dan la razón: eran servicios mínimos abusivos. En la huelga siguiente vuelve a suceder los mismo. Servicios mínimos abusivos y sanciones o despidos para los trabajadores que los incumplen. Y los tribunales vuelven a dar la razón a los trabajadores tarde y mal. Cuando esta actitud de los responsables de la Administración se repite con fascistiode recalcitrancia ¿qué se puede hacer? Si la Administración fija unos servicios mínimos que sabe que son abusivos porque hay reiteradas sentencias en ese sentido, está dictando resoluciones mal a conciencia, es decir, sus responsables prevarican. ...

Asalto a la última barricada

No suelo hacerlo, pero hoy quiero repetir una entrada que publiqué el 28 de septtiembre de 2010 con motivo de la reforma laboral que perpetró Zapatero. Lo hice en "El hombre del pirulí" , otro blog más combativo que cerré temporalmente hace unos meses. La decisión de recuperar esta entrada no se debe a la Reforma Laboral de Rajoy , ni a la Huelga General de ayer, sino a las declaraciones que hizo Esperanza Aguirre , que son muy clarificadoras: "Estos sindicatos caerán como el muro de Berlín".  Es esta: Mañana está en juego la última barricada que los contiene. Es una barricada muy delgada, de papel, casi invisible y muy probablemente quedará arrumbada por la acometida de esa bestia que todo lo devora y que se llama MERCADO . En realidad ese término no es más que un eufemismo. Detrás de la palabra MERCADO, como si de una careta se tratara, se ocultan la derecha liberal (antes los llamábamos conservadores), las multinacionales, los bancos, las financieras, la...

¡Basta!

Hambrientos y privados de trabajo, sin derecho a subsidio de paro, carentes de educación, maltratados por los amos que les negaron la sanidad, la cultura, el ocio y el derecho a protestar, se organizaron en pequeños grupos clandestinos Y tomaron las armas. Dijeron ¡basta!