A veces, aunque solo muy de vez en cuando, las molestas obras con las que los alcaldes se empeñan en castigar a los sufridos ciudadanos de las ciudades vienen con sorpresa incluida, como los roscones de reyes o los huevos kínder . Pasó en Murcia , donde unas obras para construir un aparcamiento sacaron a la luz la ciudad musulmana del siglo XIII ; ocurrió también hace unos años en la plaza de Ramales de Madrid, donde las obras de otro aparcamiento dejaron al descubierto la cripta de la iglesia de San Juan , donde fue enterrado Velázquez (aunque aquí no hubo suerte y el cuerpo del pintor no apareció); y acaba de suceder estos días en las obras de ¡otro aparcamiento! (hay que construir uno por kilómetro cuadrado para recuperar nuestra historia). En esta ocasión, en la plaza de las Cortes para ampliar el parkings del Cong reso de los Diputados . Los trabajadores han hallado el arcón de plomo que comenzó a ponerse en el siglo XIX junto con la primera piedra en algunas de las grandes obras ...